¿Qué es un enterovirus?

El Departament de Salut emitió en estos días un sucinto comunicado en el que anunciaba unos cuarenta casos de niños menores de seis años con afecciones neurológicas agudas por enterovirus, la gran mayoría de los cuales han evolucionado favorablemente, no obstante, hay algunos que no evolucionaron tan bien y están graves, aunque Salut no aclaró ayer en qué grado de gravedad ni cuántos niños. Están vigilando posibles encefalitis agudas. Al menos hay un caso en la UCI y, en el hospital Joan XXIII hay seis niños ingresados que permanecen aislados.

Todos los hospitales y pediatras han sido avisados y han recibido un protocolo de actuación ante un tipo de enterovirus, de un centenar de serotipos diferentes responsables de provocar amplios y diversos síntomas, por lo que ahora está dando esos síntomas de encefalitis o parálisis flácida aguda. Aclaro que se trata de un virus  de la familia de la polio, sin embargo este enterovirus D68 se asocia más a enfermedades respiratorias.

Estos patógenos suelen aparecer cada primavera y otoño, habitualmente provocan síntomas de resfriado y en ocasiones han afectado gravemente a niños con asma, como ocurrió en EE.UU. en el 2014. También causan faringitis, problemas intestinales o meningitis aséptica. Y según el protocolo que han recibido los hospitales, habitualmente la evolución de estas infecciones es leve, autolimitada y sin secuelas. Sólo en pocas ocasiones, como ha ocurrido en las últimas dos semanas, se han observado cuadros neurológicos graves.

 

Los síntomas del enterovirus

 Los síntomas del enterovirus por los que se debería consultar al pediatra son: somnolencia, decaimiento, temblores u otros síntomas neurológicos acompañados de fiebre, según señala Salut en un comunicado, además este virus puede producir fiebre en dos etapas y pasar uno o dos días sin fiebre para subir después.  También se puede producir algún cuadro de meningitis linfocitaria, que normalmente no deja secuelas como las meningitis bacterianas. síntomas típicos de enfermedad viral con tos, mocos, diarreas, lesiones en la piel (exantema), y se añaden síntomas neurológicos de los que los más característicos están siendo la parálisis flácida (como en la polio) y la encefalitis.

 

¿Qué es un enterovirus?

Los enterovirus son agrupaciones muy numerosas de virus que acostumbran a dar cuadros leves de fiebre con sintomatología respiratoria o gastrointestinal. Las autoridades sanitarias están ahora estudiando qué enterovirus concreto ha causado la afectación.

 

¿Cómo se transmite y cómo se evita su transmisión?

La transmisión es a través de las gotitas de la saliva y transmisión fecal-oral. Por todo ello, las autoridades sanitarias recomiendan utilizar las medidas higiénicas habituales, lavarse con agua y jabón. También se aconseja a los padres que no lleven a sus hijos a la guardería ni al colegio si el niño tiene fiebre.

Además de evitar el contacto íntimo con una persona enferma son las principales formas de evitar el contagio. En el caso de niños que llevan pañal, con los cambios de los mismos ser todavía más cuidadosos en el lavado de manos.

¿Qué debemos hacer ante una fiebre?

En principio las recomendaciones no cambian: vigilar los signos de alarma que siempre se recomienda controlar cuando hay fiebre y evitar el contagio con otras personas (esto incluye la exclusión escolar de los niños enfermos, nada nuevo bajo el sol).

Si se detecta algún síntoma o signo diferente como tendencia a dormirse, dificultad para mantener el equilibrio o caminar o temblores, es conveniente consultar en Urgencias.

¿Cómo se trata?

Si se sospecha que existe esta variedad de infección con síntomas neurológicos (confirmado con las pruebas pertinentes), se han activado protocolos de tratamiento con medicación antiinflamatoria y para aumentar las defensas. Además del tratamiento de soporte para ayudar a la hidratación o a la respiración.

No existen vacunas que protejan de esta infección. 

¿Tenemos que preocuparnos?

No, de entrada. La alarma solo sirve para generar miedo y ansiedad. Estar alerta ante síntomas que no nos gusten y las medidas de higiene son las recomendaciones comunes.

Los pediatras ya están pendientes. Debemos ser prudentes ante el aumento de los casos en las últimas semanas pero sin sacar las cosas de contexto y sin divulgar mensajes que no conozcamos de primera mano (especialmente entre grupos de padres).

Share This:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *