Problemas frecuentes en los senos durante la lactancia

500_F_122975555_kgevJTRZKvCKIXyPcyUkbATJzudcZPKALos senos experimentan ciertos cambios normales mientras amamantamos  a nuestro bebé. Ocasionalmente surgen problemas con los senos y los pezones durante la lactancia, es importante prestar atención al cuidado de nuestros  sus senos para evitar y mantener bajo control ciertos problemas, de modo que  tanto nosotras como nuestros bebes podamos disfrutar de los beneficios de la lactancia materna.

Para prevenir prácticamente todos los problemas que pueden surgir en los pechos de la madre que amamanta, basta con cuidarlos adecuadamente, lo cual significa que lavar el pecho antes de cada toma no es sólo innecesario sino que puede resultar perjudicial. Es suficiente con la ducha diaria, ya que el jabón puede irritar y resercarlos, favoreciendo la aparición de grietas.

Problemas que puede tener con los senos mientras esta lactando

DOLOR

La aparición de dolor en los pechos durante la lactancia puede ser el primer signo de que se está cometiendo algún error; el más frecuente, que el bebé se coge mal.

Durante las dos primeras semanas, es normal sentir un discreto dolorimiento en los pezones al empezar las tomas. Cualquier dolor intenso, que se prolongue más allá de los quince primeros días o que no se limite al inicio de las tomas, debe ser atendido.

 Si la toma se realiza de con una correcta postura, este dolor puede ser debido a una infección por cándidas, un hongo que probablemente afectará también la boca del bebé (muguet).

GRIETAS

Son extremadamente dolorosas y son causa frecuente del abandono de la lactancia materna. Son mucho más fáciles de prevenir que de curar, las grietas no aparecen porque las tomas sean demasiado largas, sino porque el bebé se coge mal, lo que explica ambas cosas.  Una vez producidas, no hay ningún tratamiento ni pomada que las solucione de forma simple.

CONGESTIÓN

La congestión o ingurgitación mamaria se produce entre el segundo y el cuarto día de vida, cuando la madre nota los pechos muy tensos, calientes y dolorosos.  Parte de esas molestias son debidas al enorme aumento de flujo sanguíneo (ingurgitación vascular) que se requiere para iniciar la producción de leche, y se presentan siempre; pero las más problemáticas sólo aparecen cuando el bebé no saca la leche a medida que se va formando (ingurgitación por la leche), por lo que se acumula entonces en los alvéolos mamarios, provocando su distensión e incluso su rotura.

MASTITIS

Las mastitis son inflamaciones de la mama que pueden o no ser infecciosas, aunque a veces, la primera acaba en la segunda y sus límites no siempre son bien precisos.

A) Mastitis no infecciosa

Se produce cuando la leche no es bien vaciada y el aumento de presión en el interior de los alvéolos mamarios es tal que los rompe, con lo que pasa leche al tejido que los rodea, ocasionando una reacción inflamatoria, que puede ser:

Localizada :  La obstrucción de un conducto, causada por la compresión que se hace con los dedos al sujetar el pecho durante la toma o por unos sostenes muy ajustados, impide la salida de la leche, que se acumula formando un bulto doloroso.

Generalizada: Es la consecuencia de una congestión mamaria, cuando el insuficiente vaciado del pecho llega a producir la rotura de alvéolos mamarios.

B) Mastitis infecciosa

Es la infección de los conductos glandulares de la mama por gérmenes que se encuentran habitualmente en la piel, como estafilococos y estreptococos.  Ocasiona fiebre, malestar y signos inflamatorios (hinchazón, enrojecimiento, calor y dolor) en la zona afectada.  Para que se produzca la infección, que puede afectar a los tejidos más superficiales o a la profundidad de la mama, es preciso que estos microbios encuentren unas condiciones favorables para su proliferación y superen tanto la barrera protectora de la piel como la capacidad defensiva del organismo. De ahí los factores que hacen más posible una mastitis infecciosa:

– Grietas o lesiones en el pezón.

– Uso de pezoneras o compresas que mantengan la humedad.

– Mastitis no infecciosa.

– Problemas de salud general.

Para el niño no supone peligro alguno la leche de un pecho con mastitis y para su tratamiento es imprescindible vaciarlo al máximo, de modo que suspender la lactancia sería no sólo innecesario sino perjudicial. De hecho, un destete brusco aumenta el riego de que se produzca un absceso (acumulación de pus), que requeriría intervención quirúrgica.

Cómo prevenir o controlar los problemas con los senos mientras estoy lactando

Aprender  a colocar al bebé para que se agarre del pecho correctamente. Para que el bebé se agarre correctamente, hay que asegurarse de que su boca cubra la mayor parte de la areola (la parte oscura que rodea al pezón). No debería prenderse solamente del pezón. El bebé está en la posición correcta si usted se siente a gusto y no siente dolor, además cuando él bebe se agarra correctamente  puede recibir suficiente leche y esto también puede prevenir dolor en los pezones y otros problemas con los senos. Hay varias posiciones para amamantar que usted puede usar, es importante escoger  la posición que nos sintamos cómodas y confortables.

Evite que el bebé la muerda. Es posible que el bebé comience a cortar los dientes a los 3 o 4 meses,  para evitar que la muerda, desprenda la succión una vez que haya acabado de amamantar o si se queda dormido. Para desprender la succión coloco su dedo en la esquina de su boca. Si la muerde, reaccione con sorpresa o disgusto. Anímelo cuando no la muerda.

Amamante a su bebé de forma regular. Alimente al bebé de 8 a 12 veces al día, hay que dar las tomas tanto de día como de noche, es posible que tengamos que  despertarlo para darle de comer.

Hacer masajes suavemente en el pecho y aplicar calor local (bolsa de agua caliente, esterilla…) antes de cada toma durante 10-15 min. Después de las tomas poner frío, se lo aliviará las molestias.  Se recomienda que durante la toma se haga un masaje suavemente para estimular el flujo de la leche.

– Si los pechos siguen duros y tensos después de la toma extraiga un poco de leche, ya sea con un masaje manual (en círculo de la base de la areola) o con un sacaleches.

–  Es importante utilizar  un sujetador  para lactar (abiertos por delante) ya que  ayuda a disminuir la tensión mamaria.

–  Ponga unas gotas de calostro en el pezón, ayudará a que cicatricen más rápidamente.

Comuníquese con su médico de cabecera si:

  • Tiene fiebre o escalofríos.
  • Usted tiene dolores en el cuerpo y siente que no tiene suficiente energía.
  • Uno o ambos senos están rojos, inflamados o duros, doloridos y se sienten tibios o calientes.
  • Tiene congestión mamaria que no mejora dentro de 24 horas.
  • Ve o siente un bulto en su seno que le duele al tocarlo.
  • Le duelen los pezones cuando amamanta o entre sesiones de lactancia.
  • Sus pezones están rojos, secos, agrietados, sangran o tienen costras.
  • Tiene alguna pregunta o inquietud acerca de su condición o cuidado.

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