Limites y Normas para nuestros hijos

240_F_103505250_ggxMdXrMLgQLIbowCj95RJMfSKWGSVVzA veces no sabemos cómo poner límites porque tememos ser demasiado estrictos, pero esto es, simplemente, educar. A veces es difícil hacerlo de una manera eficaz y ejercer una “autoridad positiva”. Los padres tienen deben hacer frente conjunta y tener claras cuáles son las normas y limites que deben tener sus hijos, siempre teniendo en cuenta la edad y el desarrollo de estos, y si no están en conformidad de un comportamiento de su pareja, no le quiten autoridad al otro delante de su hijo, háganlo en privado (ya que parecería que nunca están de acuerdo) porque si no hará que sus hijos saquen provecho de esta grieta.

¿POR QUÉ SON NECESARIAS LAS NORMAS? 

Los beneficios que tienen para el niño ayuda a hacerlo con seguridad y confianza, además son tan necesarios como el cariño y los cuidados que les brindamos. Los límites le enseñan a…

  • Diferenciar el bien del mal. El niño no nace sabiendo, son sus padres quienes deben mostrarle cuál es la manera más correcta de hacer las cosas, una enseñanza que será clave para toda su vida.
  • Obtener seguridad y protección. Los límites y las rutinas tranquilizan al niño. Saber que la cena llega después del baño y que luego se va a la cama establece una cadencia lógica para él, que le hace sentirse protegido.
  • Aprender a combatir la frustración. Ser consciente de que en la vida no siempre se puede hacer lo que se quiere le enseña a ser paciente y estimula su espíritu de superación: le transmite el valor del esfuerzo. De hecho, los niños que no tienen normas corren más riesgo de sufrir ansiedad y depresión.
  • Convivir en familia y en sociedad. Asumir las normas familiares le capacita para luego poder aceptar de mejor grado las sociales, algo que le convertirá en un adulto sociable e integrado.
  • Descubrir que puede equivocarse. Todos podemos meter la pata de vez en cuando y todos podemos, del mismo modo, pedir perdón y esforzarnos por hacerlo mejor a la próxima. Los errores nos enseñan a ser mejores personas. Además se responsabilizarían de su comportamiento.

¿Cómo conseguir que los hijos nos obedezcan? 

Os dejo unas sencillas pautas a los padres, que sin alterarse conseguirán que sus hijos reconozcan su autoridad, atiendan a sus peticiones y hagan caso.

– Dar las órdenes serenas, con un tono de voz tranquilo pero firme y una sola vez. La tranquilidad es importante porque los niños imitan el estado de ánimo y afrontar sus actitudes de forma tranquila evita que los niños se alteren.

– No dar más de una orden.

– Después de dar una orden, nos retiramos. Si el niño no cumple la orden se la repetimos y nos volvemos a retirar.

 Siempre damos la opción de hacer lo que le pedimos con él. 

– Evitar el abuso del tono de voz alto para que no pierda su eficacia.

– Aunque no hay que abusar del castigo, si hay que poner consecuencias. Para que la consecuencia sea eficaz tiene que ser muy clara y se tiene que hacer en el momento. Hay que decirles exactamente lo que va a pasar si no hacen lo que queremos y lo que ocurrirá si lo hacen.

– No atender el comportamiento inadecuado y hacerles ver que la norma que hay que seguir es otra, ayuda a que lo niños reconozcan la autoridad

¿CÓMO TRANSMITIR LAS NORMAS A LOS NIÑOS?

Para que los niños atiendan a las órdenes de los adultos es importante aprender a darlas de forma adecuada. Para conseguirlo, doy unas sencillas pautas para que los niños entiendan las órdenes.

– Ponerse a la altura del niño y mirarle a los ojos.

– Dar una única instrucción.

– Una vez que hemos dado la instrucción, hay que pedir al niño que nos repita lo que tiene que hacer para asegurarnos de que lo ha entendido.

Si el pequeño no es capaz de explicarnos lo que tiene que hacer, repetimos el mismo mensaje y le pedimos que lo vuelva a repetir la orden.

Cuando el niño ha entendido la orden tenemos que hacer con él lo que hemos pedido.

Recordad que la educación empieza en casa y no en la calle 

Deja un comentario