La alimentación de 0 a 6 meses

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En esta etapa de la vida, el niño sólo se alimenta de leche, es decir, el sistema digestivo del niño y su metabolismo ni siquiera están preparados para recibir este alimento. La leche más idónea es la materna aunque podemos utilizar leches artificiales o combinarlas,  aunque sabemos que estas leches todos los nutrientes necesarios y no es necesario introducir ningún otro alimento.

Tendremos en cuenta las recomendaciones del Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica (EPSGAN: European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition), que dice que antes de los cuatro meses no se debe iniciar la alimentación no láctea (complementaria) porque interfiere en la lactancia materna y provoca la sensibilización a alergias alimentarias. Pasados los cuatro o seis meses, las funciones digestivas del lactante han madurado y las necesidades nutritivas requieren la introducción de alimentos diferentes a la leche materna o artificial.

 

Lactancia materna

La lactancia materna es el más indicado para el niño. Las características de este son las siguientes:

  • Se adapta mejor a las necesidades nutritivas del niño ya que la cantidad de proteínas que contiene está en proporción a las necesidades del organismo del niño. Además, son proteínas propias de la especie humana y, por tanto, no se producen alergias u otros fenómenos de intolerancia.
  • Favorece el contacto y la relación entre la madre y el niño dando más seguridad emocional al niño.
  • Favorece el desarrollo de la musculatura de la cara. La principal función de la boca en el lactante es la succión. El niño adapta los labios en el pezón del pecho de la madre y mantiene cerrada la boca a su alrededor; con ello se crea una presión baja que produce el vaciamiento del pecho. De esta forma disminuye la tendencia a la sobrealimentación ya que el niño deja de succionar cuando está harto.

Los primeros días posteriores al parto, se segrega el calostro, que es una leche más rica en proteínas que la leche madura o definitiva, tiene un color amarillento y parece poco concentrada, pero su valor nutritivo es muy alto. Además, el calostro tiene dos funciones específicas: proteger la glándula mamaria de las infecciones externas y facilitar la expulsión del meconio o primera caca del recién nacido gracias a su efecto purificador y laxante. El calostro se va modificando y da paso a la leche de transición.

La aparición de la leche de transición va acompañada de fenómenos locales y generales en la madre, es “la subida de la leche” y se produce al cabo de siete días del parto, aproximadamente.

Progresivamente, la leche cambia de composición y aporta más grasas y más lactosa (el azúcar de la leche), de acuerdo con las necesidades nutricionales del niño. Es por este motivo que se dice que la leche de la madre se adapta al niño, lo que no ocurre con la leche artificial porque tiene una composición estandarizada. Hacia las cuatro semanas después del nacimiento, se elabora la leche definitiva.

La lactancia materna es el método más adecuado desde el punto de vista psicológico y nutricional para satisfacer las necesidades alimenticias y afectivas del recién nacido y del lactante ya que está constituida por hidratos de carbono, proteínas, grasas, sales minerales y vitaminas, pero se deficitaria en hierro, flúor y vitamina D.

 

Lactancia artificial

La lactancia materna es sin duda la más adecuada, pero si a pesar de sus reconocidas ventajas, optas por alimentar a tu hijo con leches artificiales, debes saber que con las llamadas leches o fórmulas de inicio proceden de la desecación completa (en polvo) de la leche de vaca, pero, además, está modificada y diseñada para ajustarse lo más posible a la leche de la madre y que sus componentes no produzcan alergias al bebé.

Podemos encontrar muchas variedades, pero las más comunes son:

  • las leches de iniciación (Tipo I) desde el nacimiento hasta los 5 o 6 meses
  • las leches de continuación (Tipo II), se utilizan desde los 5 meses y se pueden emplear hasta los 3 años.

Lactancia mixta

La lactancia mixta es aquella en la que el niño recibe leche materna y leche artificial de manera combinada, esto se presenta cuando la madre no tiene mucha producción de leche o no puede ofrecer el pecho por alguna circunstancia o como tránsito a la alimentación artificial exclusiva. También existen diferentes casos en que es aconsejable la lactancia mixta, por ejemplo, en casos de Hipogalactia, que pueden ser por causa desconocida o secundarias; en casos de mastitis del pezón o infección de la mama.

 Suele realizarse con los siguientes métodos:

  • El método alternante es aquel en el que en una toma el lactante recibe leche materna, y en la siguiente la leche adaptada. Tiene el inconveniente de que el niño estimula poco la secreción láctea, lo que termina en Hipogalactia o falta de leche en la madre.
  • El método coincidente consiste en que en cada toma el bebé recibe pecho y biberón. Se recomienda dar primero el pecho y posteriormente la leche artificial elegida. Se debe procurar que el biberón no anule al pecho, ya que las leches artificiales son más dulces y el biberón exige menos esfuerzo.

Debemos saber que…

Es importante no establecer un horario riguroso de las tomas de leche. Lo mejor es administrar la lactancia según la demanda del niño.

Cada niño es diferente y necesita su tiempo para alimentarse. Debemos pensar que el estómago de un lactante va aumentando de tamaño con el tiempo (como podemos ver en la siguiente imagen), por lo tanto, el volumen que puede ingerir en cada toma no será siempre el mismo. Por este motivo no se puede obligar a tomar una cantidad determinada.

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Los lactantes pueden experimentar diversos episodios de apetito (crisis transitoria de la lactancia).

Durante el periodo de lactancia el aporte de agua necesario para el bebé se suministra con cada toma por eso generalmente, al principio, no es necesario dar agua entre tomas. En verano y cuando se observa perdidas excesivas de líquidos por sudoración se le ofrecerá agua con poca mineralización. Se introducirá el agua cuando comience la alimentación complementaria.

Se recomienda eliminar el consumo de tabaco y alcohol. Además de alimentarse de una manera correcta, variada y equilibrada. Si necesitas tomar medicación consúltalo con el médico.

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