Consejos para dar el pecho

Al principio, es muy frecuente encontrarse con dificultades a la hora de dar el pecho. Con este post te quiero ayudar, así que te presento distintas formas de colocarte de dar el pecho para que encuentres la mejor se adapte a ti.

Cuando se empieza a dar el pecho al bebé es muy frecuente, sobre todo para las nuevas mamás, encontrarse con alguna pequeña dificultad. Lo importante es no caer en el desánimo, y con práctica verás que, al cabo de unas semanas, ya darás de mamar como una madre “veterana”.

Ya sabes: Nadie nace aprendido, ¡veras como te recompensa!!

 

Dar el pecho requiere de 7 a 40 minutos, aproximadamente. Así que es preciso que encuentres un lugar en el que puedas relajarte y adoptar la postura más cómoda para ti y para tu hijo.  Céntrate en tu hijo y en ti, en compartir ese momento único, ya que os ofrece a ambos múltiples beneficios.

 

Recuerda:

  • No empieces a dar de mamar al pequeño hasta que los dos os encontréis cómodos.

 

  • Si estás cansado o estresada, la cantidad de leche que produzcas puede ser insuficiente, tu estado de ánimo influye en la lactancia.

 

  •  Acércalo a tu pecho sin forzarlo.

 

  • Cuando quieras interrumpir la succión y liberar tu pezón, inserta tu dedo meñique en un costado de la boca del bebé y deslízalo entre sus encías y tu pecho, rompiendo el vacío que se crea, ya que si no lo haces te puedes hacer daño en el pezón.

 

  • Tú producción de leche dependerá de la intensidad y frecuencia con la que tu hijo se amamante. Cuanta más leche mame, más leche tendrás.

 

  • El éxito depende de: un acoplamiento adecuado, la posición correcta y estímulo por parte del bebé.

 

  • Si tienes dudas consulta con tu médico o matrona.

 

Acoplamiento

El acoplamiento es la forma en que la boca de tu bebé se adhiere al pecho. El objetivo es que todo el pezón y la mayoría de tu areola (la parte oscura que rodea al pezón) queden dentro de la boca del bebé. Los labios de tu pequeño deben abrirse hacia fuera. Su barbilla y nariz tocan tu pecho, sin interferir con su respiración.

Para que el acoplamiento se dé, tu bebé debe abrir su boca bien grande, como cuando bosteza. Puedes lograr esto utilizando tu pezón para hacer cosquillas en el labio inferior de tu pequeño o acariciar sus labios. Como reflejo, tu bebé abre la boca. Una vez que la abra, insertas tu pezón. Si no la abre suficiente, sigue intentando.

Recuerda que debes traer tu bebé hacia tu pezón, no lo contrario, pues podrías poner presión innecesaria al arquear tu espalda. Además, si tu bebé queda muy abajo, podría jalar tu pezón, en lugar de masajearlo con la lengua y estimular la salida de leche materna.

Un acoplamiento adecuado es vital para evitar grietas en los pezones y mastitis, garantizar que el bebé succione y proporcione el estímulo para la producción, y que reciba la cantidad y calidad de leche materna necesaria.

Técnicas para amantar

Posición de cuna

En la posición de cuna, tu brazo brinda apoyo al bebé desde la cabeza hasta su pañal, y su boca queda justo al frente de tu pezón. La posición de cuna es una de las formas más populares y cómodas para dar de mamar. Puedes utilizar una almohada de lactancia o almohadas regulares para apoyar tus brazos

Pasos:

  • Para alcanzar esta posición, sostén a tu bebé con un brazo, poniendo su cabeza en la parte interna de tu codo y sujetando su pañal con tu mano.
  • El bebé debe estar de frente a ti, de modo que su estómago quede pegado con tu abdomen. El brazo inferior del bebé queda libre, en el espacio entre tu brazo y tu cintura.
  • Con tu otra mano, coloca los dedos en posición de la letra “C”, con el dedo pulgar arriba del pezón y los demás por debajo (no te acerques mucho a la areola porque puedes interferir con el flujo de la leche). Así puedes manipular tu pecho y hacer cosquillas a los labios del bebé para que abra la boca y buscar el acoplamiento. Esto puede llevar un rato, sé paciente.
  • Asegúrate de sostener a tu bebé a la altura de tu pecho, para que pueda acoplarse correctamente y no jale tu pezón. Asegúrate que de que el pezón esté totalmente introducido en su boca. Además, confirma que la punta de la nariz debe estar tocando tu pecho, de forma que respire libremente.

Posición de cuna cruzada

En esta posición sostienes la cabeza de tu bebé con la mano opuesta a tu pecho (si das de mamar con el pecho derecho, sostienes al bebé con la mano izquierda). La posición de cuna cruzada te ofrece mejor control sobre la cabeza del bebé, y es ideal si la succión de tu pequeño es muy débil o tiene dificultades para permanecer acoplado.

Pasos:

  • Sostén a tu bebé con el brazo opuesto al pecho que vas a utilizar.
  • Colocas la cabeza del bebé en la palma de tu mano, apoyando su nuca, cuello y el lado inferior de su cabeza. El resto de su cuerpo descansa sobre una almohada o tu regazo.
  • Con la mano que tienes libre manipulas tu pecho para alcanzar el acoplamiento.

 

Posición de fútbol

En esta posición sostienes al bebé a tu costado, y es ideal para las madres de gemelos porque puedes alimentar a ambos bebés al mismo tiempo. Debido a que no pone presión sobre tu abdomen, también funciona muy bien para las madres que tuvieron cesárea, y quienes tienen los senos grandes o sensibles.

Pasos:

  • Siéntate con la espalda erguida pero cómoda. Te puedes ayudar de una almohada de lactancia o almohadas comunes a tu costado para apoyar al bebé.
  • Sostén a tu bebé con la mano del mismo lado del pecho que vas a utilizar. Tu mano sostiene su cabeza desde la nuca.
  • La cara de tu bebé debe quedar de frente a tu pezón y su cuerpo queda debajo de tu axila. Su estómago está en contacto con tu costado, arriba de tu cintura.
  • Con la mano que tienes libre puedes manipular tu pecho para el acoplamiento.

Posición acostada de lado

La gran ventaja de esta posición es que te permite descansar mientras amamantas al bebé. También es recomendada para madres que tuvieron cesárea, pues puedes proteger la herida y no necesitas moverte mucho.

Pasos:

  • Acuéstate de lado y ponte cómoda.
  • Coloca a tu bebé de costado, de modo que su cara esté frente a tu pezón.
  • Con una mano acerca su cabeza hasta que tu pequeño logre acoplarse.
  • Puedes utilizar una mano para sostener al bebé, de modo que no se de vuelta.

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